Me tiene loca tu forma
de mirarme.
Esculpes mi sangre y me
formas el corazón.
De piedra, ya no soy.
Ni de viento.
Florezco a medida,
en el otoño de tus ojos.
Hecha carne.
Nunca se puede decir
inocencia,
si no amaste con el alma
de niña.
Vagando
descalza y sucia
por un cuerpo herido.
Voy a besarte flores.
Voy a seguirte
como
perro dócil,
arrojándome a tu cuento.





.png)


