lunes, mayo 20, 2013

Como perro dócil, arrojándome a tu cuento.




Me tiene loca tu forma de mirarme.
Esculpes mi sangre y me formas el corazón.

De piedra, ya no soy.
Ni de viento.

Florezco a medida,
en el otoño de tus ojos.

Hecha carne.

Nunca se puede decir inocencia,
si no amaste con el alma de niña.

Vagando
descalza y sucia
por un cuerpo herido.

Voy a besarte flores.

Voy a seguirte 
como perro dócil,
arrojándome a tu cuento. 

lunes, abril 22, 2013

Quien sabe…

¡Quien sabe!
¡Quien sabe si existí!

Quien sabe…
Del tiempo

Por chaqueta tengo tu risa.
Respiro miedo. Si.

Quedo a veces colgada de lo absurdo.
Abrigando recuerdos por placer.

Pero tú te disipas por mi ombligo, y he olvidado tu cuerpo.


Te entiendo.
Te entiendo y desnudo tu silencio.

Mientras dormías, cumplí años,
hice el amor al insomnio,
fluí por tu aliento eléctrico,
y aflojé mares.


Te quiero.
Te quise.
Y te vuelvo a querer.


¡Despierta!
Que ya voy a morir.


Respírame.
Endúlzame con tus días.


Porque… 

¿Quién sabe?


¿Quién sabe si nos descubriremos?


sábado, abril 06, 2013

Desnudo






Desnudo eres hambre.

Indómito.

Salvaje.


Inquietas mis lunares 
al son de tus huellas.


Me atrapas
como una noche de invierno.

Apagas mis líneas del tiempo
apoderándote de mi existencia.


¡Pícaro!

¡Pícaro! ¡Te amo!



Te llevo en mi cuello.
Te llevo en mi desvelo.



Y estoy aquí.

Dentro del hoy.
Dentro del siempre.


Dentro de tu voz.

miércoles, marzo 27, 2013

Varios Poemas.


Mi olor a ti
Toda mi ropa huele a cuando estabas.
Sería al abrazarte -no lo entiendo-
o que estuviste cerca y se quedó prendido.
Si arrimo mi nariz al hombro o a la manga, 
te respiro.
Al ponerme la chaqueta, en la solapa,
y en el cuello de un jersey que no abriga.
Aroma de placer, de feromonas,
de recostarme en ti mientras dormías.
Por mucho que la lave, mi ropa lo conserva:
es un perfume dulce que me alivia
como vestir mi carne con tu piel.
Y está durando más que mi recuerdo.
Tu rostro en mi memoria se disipa,
casi puedo decir que he olvidado tu cuerpo
y sigo respirándote en las prendas
que, al tiempo que me visten, te desnudan.
Pero la ropa es mía.
De tanto olerte en mí, tu olor es mío.

Tu olor era mi olor desde el principio,
fue siempre de mi cuerpo, no del tuyo,
de un cuerpo que lo tengo a todas horas
para quererlo entero como jamás te quise
y olerlo de los pies a la cabeza.
Es el olor de todas mis edades,
del niño absorto y puro,
del claro adolescente eléctrico y espeso,
de un joven con insomnio que soñaba
fantasmas del amor, y es también el olor
que al transpirar mis sueños 
dejaron en las sábanas.

Quién sabe tú a qué aspiras sin este efluvio mío,
sin mi esencial fragancia.
Estando en compañía, serás siempre la ausente
igual que si te fueras o no hubieras llegado.
Pues no olerás a nada, no dejarás recuerdo 
ni podrás despertar auténtico deseo
ni embalsamar las yemas de los dedos
que un día te acaricien
con un perfume físico y concreto.
Serás para el olfato de los otros
como un espejo para los vampiros.
Y yo atesoraré con más fe que codicia
este perfume dulce de mi cuerpo
que descubrí contigo.
Si quieres existir, respíralo de nuevo.

LEOPOLDO ALAS   (España, La posesión del miedo,1996)



Mujer de estío
Tu cuerpo está hecho de frutas,
exprimes en la noche un olor a duraznos.

Tu beso va por mi garganta
hasta mi corazón, como el agua de un caño.

Tiembla toda mi piel con tu caricia
como al soplo de Dios las alfalfas del campo.

Eres una bandeja de frutas
puesta todos los días a orillas de mis labios.

JORGE CARRERA ANDRADE       ( Ecuador, 1937 )


Mujer desnuda
Nevó toda la noche
sobre el jardín de tu cuerpo;
mas todavía hay rosas
y botones abiertos.

Las dóciles hebras sutiles
de la última rama del árbol
caen como lluvias de oro
sobre la firme blancura de los tallos.

Violetas,
que se ocultan
en la hierba de tus pestañas;
apasionadas y profundas.

Hay dos rosas dormidas
con turbador ensueño
en las magnolias impasibles 
de tus senos.

Y más oro 
en los muslos,
porque pinta el sol la seda
de los musgos.

Y tus pies y tus manos,
menudas y largas raíces,
ahondan la tierra
temblorosa de amor de los jardines.

ENRIQUE GONZÁLEZ ROJO    ( México )


No decía palabras...
No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne;
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Aunque sólo sea una esperanza,
porque el deseo es pregunta cuya respuesta 
                                                           nadie sabe.

LUIS CERNUDA    ( España, 1902 - 1963 )


Ocúltate en mi noche: tengo miedo...
Ocúltate en mi noche: tengo miedo
de que la luz devore tu cintura
y de que en su fragante arquitectura
sus verdes brazos hunda el viento acedo.

No puedo ver tu destrucción, no puedo
verte asediada por la crueldad pura,
mientras se apaga, ingrávida criatura,
la forma que al temblar de amor te cedo.

Sólo esparcida en mi cercado ahondas
tu humana plenitud, como las ondas
que turban y propagan la corriente.

Ocúltate en mi noche, amor, descansa:
déjame ser la sombra y la esperanza
que guarden tu relámpago inocente.

JUAN REJANO      ( España, 1903 - 1976 ) 


Olvido
Se me olvidó tu nombre,
no recuerdo
si te llamabas luz o enredadera,
pero sé que eras agua
porque mis manos tiemblan cuando llueve.

Se me olvidó tu rostro y tu pestaña
y tu piel por mi boca transitada
cuando caímos bajo los cipreces
vencidos por el viento,
pero sé que eras luna
porque cuando la noche se aproxima
se me rompen los ojos
de tanto querer verte en la ventana.

Se me olvidó tu voz, y tu palabra,
pero sé que eres música
porque cuando las horas se disuelven
entre los manantiales de la sangre
mi corazón te canta.

CARLOS MEDELLÍN     ( Colombia, 1928 - 1985 )


Para ser más de ti...

Para ser más de ti
he querido estrenarme por la fiebre,
sofocar los aleros de tu risa,
reventar como un trueno.
Encenderme o morir
anónima en tu vértigo,
para ser más de ti.

Para ser menos mía y de las cosas
he querido velarme por tu anchura,
deshabitarme entera
por dentro de tu piel y de tu sangre
y anclarme donde el Mar
derrota sus fronteras.

He querido, escalando hasta tu vértice,
recorrer el oleaje de tu boca,
trazarme geometría
más allá del abismo y de la esfera,
circular por tu puño, exactamente,
hasta hacerme destino de tu mano.

Ceñido, como un tacto por la piedra,
me alcanza el alambique de tus ojos,
súbito y necesario como un rezo.
Desertora de venas transitivas
he querido vivirte, amor, para vivirte,
para ser más de ti,
para oficiarte, amor, sobre la Vida.

"De Lava de labios"

CARMINA CASALA         ( España, 1949 )




viernes, marzo 15, 2013

video

Lo bello de la vida siempre nos da una lección.
Pero a la vez nos muestra su puta realidad. Ana Marga

                                     




Por morir por ti.



Estallo en tus yemas.
Siento todo estando en ti.

Tu fuerza, mi país.

Tumbada en el suelo te hago el amor, sobre el quejido.

Lamiendo el anverso del corazón.

Guaréceme entre tus pies.


Un reino, 
por morir por ti. 


Entre las garras de la pasión.
Entre nuestro fuego.

No quiero vivir sin ti.

Sin tu beso de buenos días.

Sin desayunarnos.
    Sin que me duches y me vistas.
          Sin que me ayudes a comer.

A caminar.

A subir escalones.

A levantarme de la cama.

A acostarme.

A quitarme miedos y complejos.

A levantarme si caigo.

A reír.

A luchar.

A vivir.

lunes, marzo 04, 2013

Contemos un cuento.




Contemos un cuento,
a los corazones que tiritan.

A los corazones de trapo.

A mí.

A mi vientre.

A ti.


Eres mi raíz.
           Mi agua.
                                Mi casa.

                                                  Mi calma.



Ahogas mis miedos en caricias.

Al piano me haces música de cama.

Mis piernas solfean al ritmo de tu piel.

Tu boca me guía al amor.

Directa.



Me dejas escrita.




Me ahogo en el requiebro del llanto.

El recuerdo de tus manos brota,
y se agrieta.

Me dejas escrita en prosa,
rimada.

Pendo de una voz.

Un anhelo
disuelto en hierba.

martes, febrero 19, 2013

Creo en ti.



  

En un intento por no llorar,
me hice poema en tu cuerpo.

Susurro tu nombre
entre tu saliva
y la mía.

Me sabes...
me saboreas...
te deleitas memorizando mis poros...

Tatúas tu nombre en cada cicatriz....

Creo en ti.

Tu boca y tus besos son mi centro.

Es como si te tuviera aquí,
besando mi nuca.

Contemplando el tiempo a mi lado.

Te veo, y me vierto en el beso que me das.

Lléname de manos la vida.

No debo sentir tanto 
desde mi sangre.

El aire de tu cariño acaricia mis latidos.

Sólo ÉL me ve.

Avanza por los muslos, 
y se mete 
en mi ombligo.



Tus embistes, 


mi paraíso.



miércoles, febrero 13, 2013

Y me bañas de ti.





¿Por donde te empiezo?

Me contengo
para no besarte

Tiritan mis olas.

Me desborda tu mirar.

No me quedan escamas 
en la lengua.

Cae la noche sin piedad alguna.

Prometo ansiarte.

Sigo blanca de labios

Me haces mucha falta amor.

Me has secuestrado 
los ojos.


Lo confieso.
Tengo pasión por tu boca. ¡Queda dicho!


Me siento como esa niña del pañuelo inquieto cuando me miras.

Cada día me levanto 
con los pasos mas firmes.


¿Que voy a hacer contigo si me enloqueces así?


No eres consciente de lo que me haces cuando me rozas.
Aún no lo has visto


Acercarme a tu boca es siempre PERDERME.


Ya no sufro, no. 
No me lo permito.


Eres lo mejor que me pasó jamás corazón mío.


Allá afuera,
habrá vida.

Pero me quedo a morir en tu cama.


Me sales
de dentro del cuerpo,

y me bañas de ti.


jueves, febrero 07, 2013

El quejido.



Tengo un quejido dentro del pecho.
Muy grande
y sonoro.

¿Cuantas vidas hay en un ser?

Si tú no vienes, voy yo en mis sueños.

De nada sirve viajar amputada.

Sin ilusión en las lágrimas
uno esta vacío.

Y con vacío dentro,
vuelve el quejido

grande

y sonoro.

martes, febrero 05, 2013

En la espalda de nuestros días.




¿Jugamos a nacer?

Mírenme como crezco cuando amo.

Que seamos un solo ser.
Que con mirarnos nos digamos todo.

Entregarnos los días entre los labios.

Huelo tus ojos
sobre mí.

Me apeteces.
Me apeteces a todas horas.

Enterrarme en tu playa.
Sostener tu desnudez.

Esta es la hora de volar sin suelo abajo.

Voy 
desplumada
a ti.

Te voy a amar 

Sin tinta.

Sin sexo.

Sin copias

Sólo te amare en consonancia con mis versos.

Gritaré en rojo.
Gritaré en rojo la melancolía.

Ven a mis parpados.

Camina con mis piernas,
habla con mis manos.


Derribada la pena, comienza nuestra vida.



Mi destino,
amor mío
esta escrito en la espalda de nuestros días.

miércoles, enero 30, 2013

Sobre tu tez.




Como una única ola extinguida bailare sobre tu tez.

Atlántica boca de pétalos húmedos son mis dedos… Torpes y tensos. 

Pobre soy sin caer en tus sollozos.

Te amo tierna.
Te amo embriagada.


Retenme en tu pozo de los deseos.


Contamíname de amor y caídas.

Contamíname
a solas
en tu hierba.


De ciclones.

De centellas.


De ti.