Debajo de mis huesos, he puesto versos para que nades
dentro de mí.
Te siento por debajo de la piel, el músculo y el hueso.
Me gustas loco de sonrisas tras mi cuerpo.
Eres mi mago.
Mi
aire.
Eres mi vida.
Aún siento los besos que nunca me dieron tus dedos. Pero
sí tu alma.
Dime... ¿Que estás pensando ahora mismo?
No tengo prisa.
Ni pausa.
Ni muertes
Me temo que siento algo raro en las manos.
He
estado todo el siglo llena de amor,
y ahora lo pinto en versos.
Pero mis días son vacíos.
Sin tu amor de fuego.
Tus versos son mi salmo, mi rezo, mi manta en el
invierno.
Me has dejado sola demasiadas lágrimas.
Este es mi cuento aún no latente.
Este es mi libro en blanco.
2 comentarios:
Precioso poema.
Saludos.
Muy bonito el poema,lleno de amor.
Saludos.
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